Cuando empezamos a entrenar y a preocuparnos un poco más por nuestra alimentación, tarde o temprano aparece la misma pregunta:
¿Y qué suplementos debería tomar?
Porque basta con entrar a una tienda o abrir Instagram para encontrarnos con una cantidad enorme de productos que prometen más energía, más músculo, menos grasa, mejor sueño y prácticamente una nueva vida.
Pero no necesitamos complicarnos tanto: los suplementos después de los 40 son un complemento, no la base.
Yo prefiero empezar siempre por lo básico: comer bien, consumir suficiente proteína, entrenar fuerza, caminar, descansar y ser constantes. Los suplementos vienen después y, como su nombre lo dice, están ahí para complementar, no para hacer el trabajo por nosotras.
Hay cuatro que probablemente vas a escuchar con mucha frecuencia si entrenas, así que vale la pena saber qué son y para qué sirven.
Whey protein: una manera práctica de consumir proteína
La proteína de whey, o proteína de suero de leche, es probablemente el suplemento más conocido entre quienes entrenamos.
Y realmente no tiene mucho misterio.
Es proteína.
Podemos obtener proteína perfectamente de nuestros alimentos: huevos, pollo, pescado, carnes, yogurt, queso y muchas otras opciones. Pero algunas veces llegar a la cantidad que necesitamos durante el día solamente con comida resulta difícil o poco práctico.
Ahí es donde un batido de whey puede ayudarnos.
Puedes agregarlo a un smoothie, tomarlo después de entrenar o utilizarlo simplemente en algún momento del día en el que sabes que tu comida quedó corta de proteína.
No es obligatorio tomarlo después del entrenamiento y tampoco necesitas vivir tomando batidos.

Creatina: sí, también es para nosotras
Durante mucho tiempo la creatina estuvo asociada a fisicoculturistas y a hombres que querían ponerse enormes.
Afortunadamente, esa idea está cambiando.
La creatina es uno de los suplementos más estudiados y puede ser una excelente compañera del entrenamiento de fuerza. Nos ayuda especialmente en esfuerzos intensos y puede contribuir a mejorar nuestro rendimiento y apoyar el desarrollo de fuerza y masa muscular cuando entrenamos de manera consistente.
Y no, tomar creatina no significa que vas a convertirte de repente en una mujer enorme y musculosa.
Ojalá construir músculo fuera tan fácil.
La creatina acompaña el entrenamiento. No lo sustituye.


Colágeno: un complemento, no una proteína para construir músculo
El colágeno también se ha vuelto muy popular, especialmente entre las mujeres.
Lo encontramos en polvo, cápsulas, bebidas y hasta mezclado con el café.
Puede ser un complemento interesante cuando pensamos en tejidos como la piel, las articulaciones, tendones y ligamentos.
Pero aquí quiero hacer una pequeña aclaración porque es una pregunta que aparece mucho:
colágeno y whey no son lo mismo.
Si estamos tratando de consumir suficiente proteína para conservar o desarrollar nuestra masa muscular, no debemos pensar que una porción de colágeno reemplaza nuestro batido de whey o una buena fuente de proteína en una comida.
Son dos cosas diferentes y las utilizamos con objetivos diferentes. Elegir bien los suplementos después de los 40 empieza por saber diferenciarlos.
Magnesio: cuando también queremos darle importancia al descanso
Entrenamos, caminamos, trabajamos, resolvemos problemas, atendemos a todo el mundo… y después pretendemos funcionar perfectamente durmiendo cinco horas.
No funciona así.
El magnesio participa en numerosas funciones de nuestro organismo, incluyendo la función muscular y nerviosa. Algunas personas lo incorporan a su rutina de la noche porque ciertas formas de magnesio pueden resultar útiles como parte de una rutina orientada al descanso.
Pero tampoco quiero que pensemos que una cápsula va a solucionar una mala rutina de sueño.
El descanso también forma parte del entrenamiento
Si nos acostamos tardísimo, pasamos la noche mirando el teléfono y dormimos pocas horas, ningún suplemento después de los 40 puede reemplazar el descanso que nuestro cuerpo necesita.
Suplementos después de los 40: primero lo importante
Whey, creatina, colágeno, magnesio… Los suplementos después de los 40 pueden ser prácticos y complementar muy bien nuestro entrenamiento y nuestro estilo de vida.
Pero quiero que recordemos algo:

La dirección es mía
No necesitas una repisa llena de frascos para estar fuerte después de los 40. Necesitas construir buenos hábitos y mantenerlos el tiempo suficiente para que funcionen.
Los suplementos después de los 40 pueden acompañarnos en el camino.
Pero el trabajo importante lo seguimos haciendo nosotras, con o sin suplementos después de los 40.


